“Hoy la aguapanela para el desayuno está riquísima, le he puesto hojitas de yerbabuena y de menta”, decía contenta y con voz de ópera todos los días a los 6 niños.
Ella, la mayor de los hermanos de una familia campesina, fue responsable de los hermanos cuando sus padres dejaron de serlo y fueron convertidos en cruces. Sus padres habían sido positivos de la violencia de los años 50.
Tenía claro que la misión estaba reducida a ir tras el pan y las contiendas para mantener viva la historia de su madre. Cuando asomó a los 12 años y recreaba sueños adolescentes con las dos cúpulas erguidas, anunciando gacelas alegres en su cuerpo y el cantón del sexo floreciendo, seguro estaría ella en el puerto preciso para caminar los pasos del amor sobre un espejo.
Ahora a los 35 cumplidos comprendía que lograrlo, estaba a una distancia tan indeterminable como conseguir cada año unos zapatos nuevos. Sin embargo, un 29 de Junio (día de fiesta religiosa) partió en el primer campero del mercado, rumbo a la ciudad grande, a la de los muros que llena de sueños a los hombres descalzos, a los mismos que viven entre las zarzas y crepúsculos, donde las sombras de los árboles jadean al ritmo de los instrumentos de sus propios vientres y el color de las tardes son del color de los sueños de los niños.
Ella iba resuelta a buscar su propio pan en la ciudad de las luces postizas; quería enfrentar todas las esperanzas, las propias y las heredadas desde los años de infancia.
De puerta en puerta y a diario, ella tocaba cada esperanza y solo encontró una muchedumbre anémica, calles vacías de chicharras y pericos que celebraran su paso con los berridos; negocios prendidos de música estruendosa que nada decían ni al corazón ni a los oídos; mujeres semidesnudas ebrias y hombres desajustándose las braguetas con la intención de plantar un pequeño tallo, pero ella no veía la tierra lista para la siembra, tan solo cemento.
Una noche, durmiendo entre cartones, escuchó la voz doliente de un hombre joven y tan flaco que parecía disecado como los cueros de los conejos de monte que su padre clavaba en el patio...¡ cúrame, mi alma duele ! Ella corrió con la ignorancia de su auxilio, volteó una tras otra procesión de basuras a su paso; se sintió de pronto común a ella, lloró, miró al cielo, mientras dentro de sus piernas sentía el fuego de un demonio.
Ella, al igual que la madre volvió a su tierra, con desesperanzas. Regresó si. Pero regresó, con ojos de menguante.
Al otro lado, ella no alcanzó nada.
Rosaura Mestizo Mayorga
Cada paso recorrido, trae enseñanzas, bondades y derrotas, por las que el individuo va llenando su profundidad analítica y acrecentando la criticidad para abonar el camino de una mejor sociedad. Esa es la tarea.
jueves, 2 de junio de 2011
domingo, 29 de mayo de 2011
FRONTERAS/ ARRUGAS
“Volver con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien…”
Desde que Francisco regresó a la casa paterna, tararea a diario los versos de este viejo tango. Vino del servicio mercenario en lejana guerra.
No supo cómo o cuando se le pasaron los años, en 30, no distinguió la noche del día, efectos propios de las artificiosas luces que produce la guerra.Tampoco vió a menudo su rostro, quizás una que otra vez en el pozo azul del agua marina. Lo vió hudizo.
Francisco regresó a casa, cuando la madre había abandonado los 70 y el padre avanza sobre los 80. Fue hijo único, privilegio para algunos o desastre para otros, -según dicen-.
Del corazón del padre, había aprendido a pescar la bondad que tienen las estrellas y de la madre a celebrar las dificultades con armónicas sonrisas.
A Francisco le sedujo la distancia y la gloria, por eso vendió los brazos, las piernas, vendió también la parte de sus padres. Vendió todo. Así que su rostro fue
camuflado por años con los colores de la guerra.
Cuando Francisco decidió el lunes 2 de mayo aceptar la oferta, no le tembló la voz, ni el corazón se alteró; su decisión fue tan fría, que la mañana siguiente nació helada.
Pasaba por los primeros 25, cuando invitó a sus padres después del desayuno al pequeño balcón que mira en las tardes a los niños jugar al fútbol. Le indicó a cada uno su lugar.
"aquí no hay nada que hacer, este diploma solo es presencia ahorcada en la pared, por eso ella respira. A mí no me ha dado nada. Ya no seré funcionario público. ¡Me voy!. Sentenció".
La madre empalideció y pasó el brazo por la frente, sintió que el solo anuncio de Francisco se le llevaba medio vientre y para evitar que las palabras de ruegos se le escaparan en la valija del hijo, cerró la boca.
El padre caminó alrededor de la silla dejando caer el rítmico sonido nervioso de los dedos sobre ella; después, dejó perder la mirada entre las vigas y eligió una, quizás ella tuviera la edad del hijo. -¿Quién puede imaginar que los restos de un árbol crecen, lloran con los niños y también se arrugan?-; y ahora, eran los ojos de Francisco que seguían el mismo y los ancló quizás, en el mismo punto incierto del viejo. Solo vio una viga, ni siquiera un objeto, un simple algo envejecido, acaso -¿qué importancia podía tener las vigas que sostiene un techumbre?-
De pronto, como una ráfaga cayó la mano del padre sobre el hombre de Francisco y meneó la cabeza en señal de aceptación o ¿ resignación?. ¿Cómo reprochar la partida, si el mismo, de tiempo en tiempo lo había abandonado, y de cada viaje traía en su rostro y en sus manos el abono de fronteras?.
Dejó caer el silencio: podemos saber ¿a dónde vas y que harás?
Francisco sin saberlo, contestó como un lobo estepario: "A buscar futuro.Volvió a sentenciar.
¿A dónde Francisco, con quién?, sonó suplicante.
El buscaba una maldita respuesta que derrumbara las que vendrían y mientras llegaba, colocó las manos sobre el mantel blanco para sellar vida, en la casa paterna y marcar territorio de macho joven. Aventurero. No sospechó que sus manos no eran de el, eran de la guerra; que dentro de muy corto tiempo, días, quizás horas serían ajenas.
Cuando Francisco regresó a casa, venía cargado de símbolos, por supuesto ¿quién que viene de tierras extrañas e inhóspitas no los trae? y ¿quién que como Francisco vuelve de la guerra, no trae honores?
El reencuentro de los dos hombres, fue el de dos sombras deslizándose en un acantilado. La madre no estaba. Esa indefinida espera por Francisco cavaba diariamente mas fronteras; y un día cualquiera su corazón se apagó.
El padre había adquirido paso de fraile viejo; y el rocío de los ojos de encuentro multiplicaron los ríos en sus fronteras. Los ojos de Francisco se inmovilizaron. Por primera vez se notificaba de la marcha del tiempo.
Aquellas parcelas en el rostro del viejo, lo remontaron a las minúsculas raciones de alimento que le daba la guerra, y en las huérfanas huellas que dejaba la sangre sobre la arena.
El padre, no preguntó nada. Desde el mismo momento en que sus ojos se cruzaron con los de Francisco, supo que las fronteras del hijo, eran el futuro que él había ido a buscar. -¿Para qué preguntar?-
El padre tomó las ancianas sillas, desdentada una y coja la otra e invitó al hijo a ver partir el día, tan solo ha eso.
Al día siguiente, Francisco despertó de madrugada como en la guerra, quiso merodear la casa y comenzó por los objetos de la madre. Sobre una cómoda encontró el portaretrato de su primera comunión, reconoció los pájaros jóvenes y alegres, frente a un cirio blanco e inmaculado que sostenía el niño, también una flor; y en el fondo un nido que ganaba el color de los años. - Las fotografías como la virgen, son de esos cosas de casa que no revelan fronteras. Las fotografías nacen para los recuerdos y la virgen, cambia de color pero siempre es una joven pálida y anoréxica-.
Pero, ¿cuántas fronteras encontró Francisco de su rostro en la luna del portaretrato ?. -¡Cuantas reductas vidas! Cuántos símbolos parcelados! Cuántos infames honores!-; he impotente como una antílope salió de la habitación, buscó una silla y descargó el cuerpo. Cerró los ojos, repasó combates, histeria de mujeres, maldiciones de hombres, cuerpos de niños desnudos, bocas sin gritos, soldados aturdidos. Francisco quedó sumido en la pesadez de su propia atmósfera. Moría.
No, Patético era figurarse que el corazón como el de su madre huyera.
¡Carajo! ¿que he hecho de mi? reflexionó con impulso guerrero. Pero la parsimonia que trae el cansancio en el tiempo, tan solo le ha permito desde el balcón, el tarareo: "tengo miedo de las noches que pobladas de recuerdos encadenan mi soñar…
Y Francisco seguirá buscando los motivos de las bellas arrugas del viejo.
Relato inédito y registrado.
Rosaura Mestizo Mayorga
Desde que Francisco regresó a la casa paterna, tararea a diario los versos de este viejo tango. Vino del servicio mercenario en lejana guerra.
No supo cómo o cuando se le pasaron los años, en 30, no distinguió la noche del día, efectos propios de las artificiosas luces que produce la guerra.Tampoco vió a menudo su rostro, quizás una que otra vez en el pozo azul del agua marina. Lo vió hudizo.
Francisco regresó a casa, cuando la madre había abandonado los 70 y el padre avanza sobre los 80. Fue hijo único, privilegio para algunos o desastre para otros, -según dicen-.
Del corazón del padre, había aprendido a pescar la bondad que tienen las estrellas y de la madre a celebrar las dificultades con armónicas sonrisas.
A Francisco le sedujo la distancia y la gloria, por eso vendió los brazos, las piernas, vendió también la parte de sus padres. Vendió todo. Así que su rostro fue
camuflado por años con los colores de la guerra.
Cuando Francisco decidió el lunes 2 de mayo aceptar la oferta, no le tembló la voz, ni el corazón se alteró; su decisión fue tan fría, que la mañana siguiente nació helada.
Pasaba por los primeros 25, cuando invitó a sus padres después del desayuno al pequeño balcón que mira en las tardes a los niños jugar al fútbol. Le indicó a cada uno su lugar.
"aquí no hay nada que hacer, este diploma solo es presencia ahorcada en la pared, por eso ella respira. A mí no me ha dado nada. Ya no seré funcionario público. ¡Me voy!. Sentenció".
La madre empalideció y pasó el brazo por la frente, sintió que el solo anuncio de Francisco se le llevaba medio vientre y para evitar que las palabras de ruegos se le escaparan en la valija del hijo, cerró la boca.
El padre caminó alrededor de la silla dejando caer el rítmico sonido nervioso de los dedos sobre ella; después, dejó perder la mirada entre las vigas y eligió una, quizás ella tuviera la edad del hijo. -¿Quién puede imaginar que los restos de un árbol crecen, lloran con los niños y también se arrugan?-; y ahora, eran los ojos de Francisco que seguían el mismo y los ancló quizás, en el mismo punto incierto del viejo. Solo vio una viga, ni siquiera un objeto, un simple algo envejecido, acaso -¿qué importancia podía tener las vigas que sostiene un techumbre?-
De pronto, como una ráfaga cayó la mano del padre sobre el hombre de Francisco y meneó la cabeza en señal de aceptación o ¿ resignación?. ¿Cómo reprochar la partida, si el mismo, de tiempo en tiempo lo había abandonado, y de cada viaje traía en su rostro y en sus manos el abono de fronteras?.
Dejó caer el silencio: podemos saber ¿a dónde vas y que harás?
Francisco sin saberlo, contestó como un lobo estepario: "A buscar futuro.Volvió a sentenciar.
¿A dónde Francisco, con quién?, sonó suplicante.
El buscaba una maldita respuesta que derrumbara las que vendrían y mientras llegaba, colocó las manos sobre el mantel blanco para sellar vida, en la casa paterna y marcar territorio de macho joven. Aventurero. No sospechó que sus manos no eran de el, eran de la guerra; que dentro de muy corto tiempo, días, quizás horas serían ajenas.
Cuando Francisco regresó a casa, venía cargado de símbolos, por supuesto ¿quién que viene de tierras extrañas e inhóspitas no los trae? y ¿quién que como Francisco vuelve de la guerra, no trae honores?
El reencuentro de los dos hombres, fue el de dos sombras deslizándose en un acantilado. La madre no estaba. Esa indefinida espera por Francisco cavaba diariamente mas fronteras; y un día cualquiera su corazón se apagó.
El padre había adquirido paso de fraile viejo; y el rocío de los ojos de encuentro multiplicaron los ríos en sus fronteras. Los ojos de Francisco se inmovilizaron. Por primera vez se notificaba de la marcha del tiempo.
Aquellas parcelas en el rostro del viejo, lo remontaron a las minúsculas raciones de alimento que le daba la guerra, y en las huérfanas huellas que dejaba la sangre sobre la arena.
El padre, no preguntó nada. Desde el mismo momento en que sus ojos se cruzaron con los de Francisco, supo que las fronteras del hijo, eran el futuro que él había ido a buscar. -¿Para qué preguntar?-
El padre tomó las ancianas sillas, desdentada una y coja la otra e invitó al hijo a ver partir el día, tan solo ha eso.
Al día siguiente, Francisco despertó de madrugada como en la guerra, quiso merodear la casa y comenzó por los objetos de la madre. Sobre una cómoda encontró el portaretrato de su primera comunión, reconoció los pájaros jóvenes y alegres, frente a un cirio blanco e inmaculado que sostenía el niño, también una flor; y en el fondo un nido que ganaba el color de los años. - Las fotografías como la virgen, son de esos cosas de casa que no revelan fronteras. Las fotografías nacen para los recuerdos y la virgen, cambia de color pero siempre es una joven pálida y anoréxica-.
Pero, ¿cuántas fronteras encontró Francisco de su rostro en la luna del portaretrato ?. -¡Cuantas reductas vidas! Cuántos símbolos parcelados! Cuántos infames honores!-; he impotente como una antílope salió de la habitación, buscó una silla y descargó el cuerpo. Cerró los ojos, repasó combates, histeria de mujeres, maldiciones de hombres, cuerpos de niños desnudos, bocas sin gritos, soldados aturdidos. Francisco quedó sumido en la pesadez de su propia atmósfera. Moría.
No, Patético era figurarse que el corazón como el de su madre huyera.
¡Carajo! ¿que he hecho de mi? reflexionó con impulso guerrero. Pero la parsimonia que trae el cansancio en el tiempo, tan solo le ha permito desde el balcón, el tarareo: "tengo miedo de las noches que pobladas de recuerdos encadenan mi soñar…
Y Francisco seguirá buscando los motivos de las bellas arrugas del viejo.
Relato inédito y registrado.
Rosaura Mestizo Mayorga
lunes, 23 de mayo de 2011
LA POBREZA CRECE
jueves, 24 de marzo de 2011
PROSA SUECA
Viktor Strandgård sigue el camino con la mirada.
{Me pregunto si la aurora boreal puede cantar - piensa-.Como una ballena solitaria canta bajo el mar.}
Y, como si su pensamiento la hubiera alcanzado, la aurora boreal se para un segundo. Interrumpe su interminable viaje. Observa a Viktor Strandgård con sus ojos frios de invierno. Porque allí tumbado, es bello como un ícono. La oscura sangre parece una aureola alrededor de su pelo largo, rubio, de Santa Lucia nórdica. Ya no se siente las piernas. Está adormilado. No siento dolor".
(Åsa Larsson)
Toda esta maravilla literaria, una prosa sencillamente aterradiora en belleza con lluvia de ilusiones ópticas; para entrar de lleno la autora en una de las tragedías mas escabrosas que se ocultan en la iglesia de la Fuente de Nuestra Fortaleza en el norte de Suecia.
Solo alguien que convive días y noches con la aurora boreal, que acompaña su danza al ritmo del viento, que se observan cara a cara, es capaz de derramar sobre ella estas palabras de miel.
No dejes de leerla si aún no lo han hecho.
ROSAURA MESTIZO MAYORGA (Comentario)
miércoles, 16 de marzo de 2011
CORRUPCION: CONDICION NATURAL DEL HOMBRE O NECESIDAD COMPETITIVA DEL INDIVIDUO
Atendiendo a la comprensión paradigmática del asunto en cuestión, hoy en día parece desaparecer la perspectiva psicológica y dar lugar a las económica y política.
Desde hace algún tiempo se ha dejado de lado aquello de “la naturaleza humana”; por el contrario se ha adelgazado el tema que en años atrás no muy lejanos, eran iluminación tanto de los estudios psicológicos, como de la estimulación ético-filosófica en el modus vivendi del individuo.
Hoy contrario a esto, se recurre a otros estudios tales como los antropológicos, y biológicos; pero en todo caso la superioridad la llevan teorías económicas, mercados y la competitividad empresarial que sucumben al individuo. Recurrentes competencias, juego al que más gane, sin importar como ganen.
Vale decir que no solo la explosión de necesidades emergentes en el actuar de las juventudes han procesado sus conciencias, cambios tan radicales de los valores sociales que se transforman en conductas aberrantes dentro de la ilegitimidad e ilegalidad de sociedades en las que embullen el utilitarismo ya no salvaje, sino sofisticado y el individualismo apabullante. Todo concebido desde el poder económico.
Así, un sistema individual que compromete los comportamientos humanos, su aprendizaje, su motivación, sus objetivos, no surgidas precisamente de esa cultura interior de su propio ser, sino de una cultura basada en la objetividad, la de ver hacer, la cotidiana, la vivida y compartida en el barrio, en el parque, en la escuela, en la universidad y por supuesto, la audiovisual propagada en los medios de comunicación; donde solo funcionamos como observadores, algunos, estos los que como Harry Haller, vivimos al modo del lobo estepario, en constante angustia, el drama de la íntima solidaridad, pero atados. Los que vivimos en esa estepa íntima donde los temores son más que los propios instintos y las esperanzas. Vivimos preguntándonos que es lo justo es nuestra propia estepa y si son alcanzables las de otros. En el marco de lo justo. Al menos, me respondo con una de mis propias justificaciones: Que cosa diferente puede hacer un animal en cautiverio, a mas de levantarse, menear la cola y enlanguidecer una mirada fija pero huidiza.
Muchos de nosotros, esteparios, bajo una tapia pesada, oscura sin paso, tan solo poseedores de una vista al viraje ardiente de la corrupción.
¿Nuevos valores sociales? Nuevos actos de las renovadas teorías económicas, ahora llamadas “COMPETENCIAS”
Para no llegar tan lejos, me bastó re-pensar en las respuestas argumentadas, que uno de los prestigiosos empresarios de la construcción (fase III de transmilenio), entrevistado en la noche de ayer (15 de marzo), cuyo encargo según él, le vació en parte los bolsillos, el pago de comisiones o coimas, que se le anticiparon como obligaciones anexas a lo contratado; y esto, como todas las cosas que trascienden en mi alma, me convocan a escribir, me inducen a reflexionar, algo así como la coexistencia en mi de lo sagrado, lo misterioso y lo inefable.
No es para menos, re-pensar también de que están hechos los hombres de hoy. Qué tipo de necesidades y emociones mueven a ese ser mezcla de lobo y de diablo. Que monstruo viene construyendo la sociedad económica, que subasta la conciencia humana, que se atreve a endilgarle a la naturaleza humana, la corrupción.
Y la ética, entonces? La ética del funcionario que debe controlar, la del legislador?
Un poco más allá de lo trivial, me condujo a ojear algunos planes de estudio, encontrando casi que desestimada la ética. Lo importante es gerenciar y competir.
En todo caso, quienes hacemos de lobo estepario, tendremos que continuar admitiendo la corrupción como un valor agregado al avance de las ciencias económicas, tendremos que convalidar las actuaciones basadas en poder de políticos en funcionarios de alto rango y por supuesto el poder funcional que otorgan las armas; como el látigo del domador frente al animal de circo.
Es decir tendremos que matar el tiempo, “como se mata por amor”, amando la mano de quien nos intimida. De verás es hoy la corrupción una necesidad competitiva del hombre?
ROSAURA MESTIZO MAYORGA
martes, 8 de marzo de 2011
MUJER ARABE: UN JARDIN PARA TI
NAWAL EL SAADAWI (feminista, psiquiatra, escritora y activista egipcia), catalogada como la principal feminista árabe y con el coraje sobre la piel desde el exilio desenmascaró la castración de sus conciudadanas, y de regreso ahora a casa, refiere tanto la legislación como la interpretación del islam y a su nombre, la dominación de género.
Quizás esto valga para hacernos a una nueva e integral día de la mujer.
Si bien el 8 de marzo tradicional tuvo que ver con trabajadoras en el local de una textilera como un movimiento en pro de los Derechos de la Mujer, y en estos momentos, mujeres de pueblos anclados a los designios políticos-religiosos tradicionales, luchando por la reivindicación de los derechos humanos primarios, que han permanecido sumidos en el temor de las leyes de los dioses; mujeres enrolladas en decisiones ajenas. No puede ser menos que un capítulo especialísimo en la historia.
Nawal que vive el día día de las mujeres egipcias, comparte la plaza y el grito de hienas de ellas juntas, tras la miel de la dignidad; tunecinas, yemenís, marroquís y esas valerosas libias, que hoy apuntan sus voces y sus brazos queriendo alcanzar el infinito azul que las cubre. La libertad.
Después de los recientes logros egipcios y no obstante la alegría de Nawall, ella encuentra la primera falla, echa de menos, la no inclusión de la mujer en el Comité para la reforma de la Constitución. Entonces empinando su fuerza sabe que las mujeres deben volver a las calles, necesitan que las sientan presentes. Igualdad.
Nawal sabe también, que después de esta batalla, las mujeres deberán continuar en la lucha para hacer escuchar sus voces, situación no muy fácil, pues la permanencia en castración de la palabra y de la presencia, inmersas en el ocultamiento de la religión y el sometimiento del patriarcado; exigirá a las amazonas de hoy (activistas) duplicar sus esfuerzos para la concientización camino al rescate de la dignidad. Egipto tiene el código Familiar más atrasado del mundo árabe Nawal).
A quienes benefician realmente los cambios que provengan de la lucha incondicional de las mujeres y hombres?
Nawal, con el entusiasmo puesto encima dice: “El despertar es de los hombres y de las mujeres. La mujer no puede liberarse si el hombre no está liberado” “Es una necesidad para un país libre”.
Nawal se convence aún mas fundamentando: “Si tenemos una Constitución radicalmente secular y hombres y mujeres, cristianos y musulmanes son iguales será una gran contribución frente al Estado tradicional. El secularismo es fundamental para una democracia auténtica”.
Hoy de manera más contundente y viviendo las mujeres el rigor de la religión como ideología política en el mundo árabe, es evidente que la mujer no puede liberarse. El temor.
De eso estoy convencida, mi convivencia de casi cuatro años con mujeres de diversas nacionalidades, me dejó eso en claro y realmente ha sido el trago más amargo que he tomado en mi vida.
¡ El día en que haya abundancia de rosas rojas en el mundo árabe, ese día habrá abundancia de mujeres amando en conciencia !
ROSAURA MESTIZO MAYORGA
viernes, 4 de marzo de 2011
CATASTROFICAS INTENCIONES
Despues de una pausa para revitalizar el espíritu y luego de compartir mundos desconocidos y horizontes infinitos; decidí retomar las lecturas de libros que con el lomo en alto, como hembras en celo esperaban en mi biblioteca.
Entré entonces en total apasionamiento por algunos de ellos y como siempre, por un periodo me ahogo entre autores, en otro, entre lienzo y pinceles. Pero para estos días sentí una profunda necesidad de recoger ese hijo que hace rato abandoné, algo así como un cargo de conciencia, con la primera de mis profesiones y animé la vocación, no para recorrer los despachos judiciales, los juzgados tienen el mismo ambiente deprimente de hace 4 años y la mayoría aún huelen a húmedo; a pesar de la solemnidad que pretenden sus funcionarios enmascararles con los disfraces propios de la fiesta de brujas. No es mas que la decadencia de una intención.
Luego, como siempre ocurre despues de las vacaciones, me enfrenté a la lucha interior por saber como dimensionar de ahora en adelante la vida, y como siempre encuentré que el camino es la gente; entonces decidí tambien vender palabras, intento a plagio de Belisa Crepusculario, segun el relato de Isabel Allende. Pero para volver a caminar entre la polvareda de lo abandonado pretendí ponerme al día y quice actualizar lo que adentro estába anquilosado y oxidado.
Entonces valiéndome del valor guerrero, enfundé estratégias, primero para dominar la parsimonia de la memoria y segundo para hacerme joven y en ese ataviar de búsquedas, recurrí a bibliotecas y librerías para conocer ideas jóvenes, llenas de actividad, de vida, de brillo.
Que tal, mi primera inversión me pone a nivel del paso peatonal sobre el puente de la 45. A punto de lanzarme al vacio. Ya les narro el motivo.
Dediqué un par de días de la semana en búsqueda de literatura sobre Mecanismos para la solución de conflictos, material que me alimentara el ego para un trabajo escrito de tipo pedagógico-social en que confluyeran mi hijo abandonado, el Derecho y la Conciliación como forma para resolver conflictos. Pero vaya sorpresa, como tengo por costumbre al tiempo de elegir lecturas, observé tablas de contenidos, prólogos, introducciones, por supuesto bibliografías y uno que otro aparte de los capítulos del libro.
Que pomposo libro éste entre 6 vólumenes que me dediqué a examinar. Lo compré, y vaya reliquia. Sin pretender juzgar la obra, aquí van algunos de sus apartes:
Escribe el prologista: " El joven abogadoAlberto Vttone Dávila-y no por joven menos versado en el tema de su obra- me ha solicitado le escriba un prólogo para el libro de próxima publicación denominado: "Mecanismos alternativos de solución de conflictos".
Escribe el autor en la introducción: "Es mejor un buen arreglo que un buen pleito". (el subrayado es mio).
Escribe al autor dentro del cuerpo del libro frases como las que siguen:
1- "Sin embargo, mas que todo estos casos de xenofobia se han presentado mas que todo en España y en otros países de Europa".
2- "Las causas generadoras de los conflictos en el mundo son mas que todo de orden social....."
3- "En la actualidad en Colombia, y en el resto del mundo, en general, se han instituido...."
4- ".... a su vez, las partes mismas son ellas mismas quienes nombran a dichos terceros neutrales, osea, por conducto de un centro administrador del mecanimo de resolución de disputas".
5- "Para un sector de la doctrina colombiana define "a la mediación, en general, es un sistema voluntario e informal......"
6- "Explica el mecanismo híbrido así: "Los mecanismos alternativos de solución de conflictos híbridos se caracterizan por tener características de las figuras vinculantes y no vinculantes donde las partes segun el caso concreto".
7- "Dentro de las características de la amigable composición escribe: "Es plural y singular: El tercero neutral es un facilitador del diálogo y de la solución de la diferencia, dicho tercero neutral. Este se llama amigable componedor puede ser singular o plural".
8- "Sin embargo, el arbitraje en equidad como lo hemos mencionado en esta obra en México la doctrina de la amigable composición la asimila al albitraje en equidad".
En fin, cabe destacar que de las 185 páginas del libro, han sido leídas 53 y estos son los primeros aportes a la doctrina del derecho.
Comprenden por que me quise suicidar????
Entré entonces en total apasionamiento por algunos de ellos y como siempre, por un periodo me ahogo entre autores, en otro, entre lienzo y pinceles. Pero para estos días sentí una profunda necesidad de recoger ese hijo que hace rato abandoné, algo así como un cargo de conciencia, con la primera de mis profesiones y animé la vocación, no para recorrer los despachos judiciales, los juzgados tienen el mismo ambiente deprimente de hace 4 años y la mayoría aún huelen a húmedo; a pesar de la solemnidad que pretenden sus funcionarios enmascararles con los disfraces propios de la fiesta de brujas. No es mas que la decadencia de una intención.
Luego, como siempre ocurre despues de las vacaciones, me enfrenté a la lucha interior por saber como dimensionar de ahora en adelante la vida, y como siempre encuentré que el camino es la gente; entonces decidí tambien vender palabras, intento a plagio de Belisa Crepusculario, segun el relato de Isabel Allende. Pero para volver a caminar entre la polvareda de lo abandonado pretendí ponerme al día y quice actualizar lo que adentro estába anquilosado y oxidado.
Entonces valiéndome del valor guerrero, enfundé estratégias, primero para dominar la parsimonia de la memoria y segundo para hacerme joven y en ese ataviar de búsquedas, recurrí a bibliotecas y librerías para conocer ideas jóvenes, llenas de actividad, de vida, de brillo.
Que tal, mi primera inversión me pone a nivel del paso peatonal sobre el puente de la 45. A punto de lanzarme al vacio. Ya les narro el motivo.
Dediqué un par de días de la semana en búsqueda de literatura sobre Mecanismos para la solución de conflictos, material que me alimentara el ego para un trabajo escrito de tipo pedagógico-social en que confluyeran mi hijo abandonado, el Derecho y la Conciliación como forma para resolver conflictos. Pero vaya sorpresa, como tengo por costumbre al tiempo de elegir lecturas, observé tablas de contenidos, prólogos, introducciones, por supuesto bibliografías y uno que otro aparte de los capítulos del libro.
Que pomposo libro éste entre 6 vólumenes que me dediqué a examinar. Lo compré, y vaya reliquia. Sin pretender juzgar la obra, aquí van algunos de sus apartes:
Escribe el prologista: " El joven abogadoAlberto Vttone Dávila-y no por joven menos versado en el tema de su obra- me ha solicitado le escriba un prólogo para el libro de próxima publicación denominado: "Mecanismos alternativos de solución de conflictos".
Escribe el autor en la introducción: "Es mejor un buen arreglo que un buen pleito". (el subrayado es mio).
Escribe al autor dentro del cuerpo del libro frases como las que siguen:
1- "Sin embargo, mas que todo estos casos de xenofobia se han presentado mas que todo en España y en otros países de Europa".
2- "Las causas generadoras de los conflictos en el mundo son mas que todo de orden social....."
3- "En la actualidad en Colombia, y en el resto del mundo, en general, se han instituido...."
4- ".... a su vez, las partes mismas son ellas mismas quienes nombran a dichos terceros neutrales, osea, por conducto de un centro administrador del mecanimo de resolución de disputas".
5- "Para un sector de la doctrina colombiana define "a la mediación, en general, es un sistema voluntario e informal......"
6- "Explica el mecanismo híbrido así: "Los mecanismos alternativos de solución de conflictos híbridos se caracterizan por tener características de las figuras vinculantes y no vinculantes donde las partes segun el caso concreto".
7- "Dentro de las características de la amigable composición escribe: "Es plural y singular: El tercero neutral es un facilitador del diálogo y de la solución de la diferencia, dicho tercero neutral. Este se llama amigable componedor puede ser singular o plural".
8- "Sin embargo, el arbitraje en equidad como lo hemos mencionado en esta obra en México la doctrina de la amigable composición la asimila al albitraje en equidad".
En fin, cabe destacar que de las 185 páginas del libro, han sido leídas 53 y estos son los primeros aportes a la doctrina del derecho.
Comprenden por que me quise suicidar????
ROSAURA MESTIZO MAYORGA
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